SEO local

Posicionamos tu empresa en Google Maps y en las búsquedas locales para captar a los clientes que tienes a la vuelta de la esquina.

Cuando alguien busca «fontanero en Daimiel» o «asesoría cerca de mí», Google enseña primero un mapa con tres negocios y, debajo, las webs. Entrar en ese mapa depende más de tu ficha de Google que de tu web. El SEO local es el trabajo que te mete ahí.

A quién le sirve

A cualquier negocio que atiende en una zona concreta: talleres, clínicas, asesorías, comercios, reformas, restaurantes, instaladores. Si tus clientes están a menos de una hora de ti, la mayoría te va a encontrar por el mapa y no por la web.

Si lo que te preocupa es la web en general, y no solo aparecer en tu zona, empieza por la página de posicionamiento SEO. Y si quieres entender primero cómo funciona, tenemos una explicación más larga en qué es el SEO local.

Tu ficha de Google, bien configurada

La ficha de empresa de Google (lo que antes se llamaba Google My Business) es lo primero que revisamos, y casi siempre hay algo que corregir.

La categoría principal

Es el dato que más pesa para salir en el mapa. Tiene que coincidir con lo que la gente busca, no con cómo te describes tú. Nos pasó con nuestra propia ficha: teníamos «Consultora informática» como principal, mientras todos los negocios que salían en el mapa de «diseño web Ciudad Real» tenían «Diseñador de sitios web».

La zona de servicio

Si vas a casa del cliente, puedes declarar hasta veinte localidades. Google no deja poner más, así que hay que elegirlas bien.

El nombre

Tiene que ser el nombre real del negocio. Añadirle la ciudad o palabras clave va contra las normas de Google y puede acabar en una suspensión.

Mapa en una tableta con negocios señalados

Horario, fotos, descripción y servicios

Completos y al día. Una ficha a medias transmite lo mismo que un escaparate a medias.

Reseñas

Las reseñas pesan en dos sitios a la vez: en el orden del mapa y en la decisión de quien te está mirando. Un negocio con diez reseñas compite mal contra otro con ochenta, aunque trabaje mejor.

Aquí no hay atajos. Google prohíbe comprar reseñas o regalar algo a cambio de ellas, y las que detecta las borra. Lo que funciona es pedirlas a tus clientes de verdad, en el momento en que están contentos, y ponérselo fácil con un enlace directo.

Y contestar todas, también las malas: una respuesta educada a una queja convence más que diez estrellas sin comentario. Las respuestas podemos redactarlas nosotros o puedes escribirlas tú; en los dos casos cuidamos que estén bien planteadas, porque una respuesta mal hecha también puede perjudicar a la ficha.

Clienta hablando por teléfono delante de un portátil

Tus datos, iguales en todas partes

Búsqueda de un negocio cercano desde el móvil

Google cruza lo que dice tu ficha con lo que dicen tu web y los directorios donde apareces. Si en un sitio pone una dirección antigua y en otro un teléfono que ya no usas, pierde confianza en todos. Revisamos que nombre, dirección y teléfono coincidan en tu web, en tu ficha y en los directorios principales, y corregimos los que no.

Este mismo cruce es el que hacen los asistentes de inteligencia artificial cuando alguien les pregunta por un negocio de la zona. Tener los datos coherentes te sirve para los dos.

Tu web también cuenta

La ficha manda en el mapa, pero Google la contrasta con tu web. Nos aseguramos de que la web diga con claridad qué haces y dónde, de que tenga una página por cada servicio importante y de que Google pueda leer tus datos de contacto.

Una advertencia que damos siempre

Crear una página casi idéntica para cada pueblo, cambiando solo el nombre, no ayuda. Google lo considera una técnica engañosa y puede penalizar la web entera. Una página por localidad solo tiene sentido si de verdad trabajas allí y tienes algo distinto que contar.

Portátil con un mapa de negocios locales

Cómo lo medimos

Google Business Profile da sus propios datos: cuánta gente ha visto tu ficha, cuántos han llamado, han pedido indicaciones para llegar o han entrado en tu web desde ella. Los juntamos con lo que dice Search Console de tu web y te lo mandamos por correo cada mes. Si hace falta, nos reunimos contigo para decidir los siguientes pasos.

Cuánto tarda

Corregir la categoría o completar la ficha se nota en semanas. Las reseñas son lo más lento, porque dependen del ritmo al que llegan clientes nuevos, y también lo que más pesa a medio plazo. Por eso conviene empezar a pedirlas desde el primer día.

Preguntas frecuentes

¿Necesito un local abierto al público para salir en el mapa?

No. Si trabajas en casa del cliente, puedes ocultar la dirección y declarar solo la zona a la que das servicio. Lo que Google no admite son las oficinas virtuales o los apartados de correos.

¿Puedo tener una ficha por cada pueblo donde trabajo?

Solo donde tengas una ubicación real: con tu cartel en la puerta y alguien de tu equipo atendiendo en el horario que publiques. No tiene que ser una tienda abierta al público, pero sí un sitio de verdad. Si vas a casa del cliente y no tienes local, lo que toca es una sola ficha, con la zona de servicio declarada y la dirección oculta. Poner una ficha por pueblo sin nada detrás va contra las normas de Google y puede acabar en suspensión.

¿Y si ya tengo la ficha, pero la gestiona otra persona?

Se puede recuperar el acceso o pedir que te añadan como propietario. Lo revisamos al principio, antes de tocar nada.

¿Te encuentran en el mapa?

Busca lo que vendes y el nombre de tu pueblo.
Si no sales, te decimos qué cambiaríamos